Los peregrinos

© Jorge Salazar Isaza


(1)
Del río santo la orilla
marcaba el fin del camino
de aquel viejo peregrino,
inclinado de rodillas.
Ya se sabía semilla,
su mirada, leve brisa,
reflejaba la sonrisa
de la persona de empeño
caminante de su sueño,
que lavaba su camisa.

(2)
Llegó un grupo de estudiantes,
bastante maleducados,
que se sentían enviados
de alguna diosa rampante.
Fanáticos del desplante:
– ¿Por qué nos ensucias agua?
Mira que espantas la guagua
que venimos a cazar
nos dejas sin almorzar,

te amarramos con majagua…

(3)
Cargó el viejo su badaza
se disponía a partir
pero alguien quiso reír:
le lanzó una calabaza.
Cayó en su rostro cual maza
dio con peregrino al suelo,
ya servía de señuelo
para este grupo angurriento
que bien se daba al contento
de enviar el anciano al cielo.

(4)
Logró ponerse en pie,
con bastón los tuvo a raya:
– Si la gente de esta laya
quiere jugar balompié,
ya verán que les copié
.
De artes marciales su culto
escabulle golpes al bulto
conecta dos, tres patadas,
deja uno güevas alzadas
otros se van del tumulto.

(5)
El peregrino se inclina
frente al herido muchacho:
– Bien sé que te supo a cacho,
no tiene razón tu inquina
te doy la lección de encima.
Ahora respira profundo:
no puedes ir por el mundo
haciendo parte de gavilla
sin encontrarte en tu silla,
cuan vano ser tremebundo.


(6)
El joven lo miró fijo
su rostro bañado en lágrimas
quería pasar la página
de su vida de mal hijo.
De ociosidades prolijo
resolvió seguir al viejo
y dejar de ser tan pendejo,
va caminar los santuarios
en busca de escapularios
que le cambien el pellejo.

(7)
Practican magia de sombras
para narrar aventuras
con sus manos y figuras,
los dos a la gente asombran.
Con ello su pan compran,
el joven llama Genaro,
del viejo hizo su gran faro:
por el arte y devoción
encontró la vocación
de sembrar un mirar claro.

(8)
Ambos suben la montaña,
¡cómo cantan los jilgueros!
y se encantan los viajeros
del concierto de mañana.
Cual anuncio del nirvana
de allí corre nacimiento,
le ofrecen un pagamento
al agua del sagrado río:
qué los lave del hastío
del deseo aún sediento.

(9)
Se desató una tormenta,
logran guarecerse en cueva,
¡qué cansancio el viejo lleva!
se hospedará en otra venta.
Pues la vida siempre inventa,
ya sea de tumbo en tumbo,
formas de seguir su rumbo
de continuar la aventura,
más allá de sepultura
nos elevamos cual Dumbo.

(10)
Tiene roca de almohada,
rayo de luz transparente
recoge este ser viviente,
se ilumina su mirada.
Llegando la madrugada
le dice adiós al pupilo,
ya puede partir tranquilo,
Genaro irá por caminos
descubrirá peregrinos
que forjen su propio estilo.


Fin

4 respuestas a “Los peregrinos”

  1. Avatar de Hernando Clavijo
    Hernando Clavijo

    Bien Salazar. El reto d la vida es aprender a tiempo, pa alcanzar a ejercer lo aprendido antes que llegue la parca. Pa lo que nos queda, lecciones como las tuyas son oportunas. Abrazooooo.

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  2. Avatar de marinitaka
    marinitaka

    Caminar, como si no tuviera rumbo; enseñar, aparentemente sin proponérselo; ayudar gratuitamente; así, sin bulla ni algarabía, corrigiendo lo que haya que corregir, rechazando lo que no tiene razón de ser. Así, la vida alcanza su plenitud; los mejores motivos, los mejores deseos para una bella Navidad. Para tí y tu familia. Gracias y felicidades Jorge Alberto.

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  3. Avatar de anamercedesmejia

    Resalto varios aspectos de este cuento que me conmueven:

    Empiezo por el título, nos cubre a todos, pues somos esencialmente peregrinos aunque en ocasiones no seamos conscientes de ello. La vida nos va marcando el rumbo así sea de «tumbo en tumbo». El río, gran metáfora de la existencia.

    Me gustó mucho la delicadeza con la que describes al anciano, esa primera estrofa es una imagen muy poética…»su mirada, leve brisa» genial.

    El encuentro, el ser semilla y las miradas, son también vivencias que nos pueden transformar nuestra vida como sucede en el cuento. El joven «encontró la vocación de sembrar un mirar claro»

    Bello cuento Jorge, muchas gracias.

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  4. Avatar de José Roberto Arango.
    José Roberto Arango.

    Gracias Jorge. Me gustó el cuento. Esa imagen de la mirada, leve brisa también me llamó la atención, una mirada refrescante e inspiradora. Me gusta la rima… a veces me da la impresión que algunas palabras son demasiado rebuscadas para lograr la rima, entonces no parece como más naturales… mera impresión de quien no es literato. Me malsonó (si es que se puede decir así) la palabras güevas y pendejo, en medio de una construcción lírica tan clásica. Gracias por compartir. Bello mensaje de enseñanza de la madurez y aprendizaje de juventud. Siempre la navidad es así: aprender a ser humano cada día.
    José Roberto Arango.

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4 comentarios sobre “Los peregrinos

  1. Bien Salazar. El reto d la vida es aprender a tiempo, pa alcanzar a ejercer lo aprendido antes que llegue la parca. Pa lo que nos queda, lecciones como las tuyas son oportunas. Abrazooooo.

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  2. Caminar, como si no tuviera rumbo; enseñar, aparentemente sin proponérselo; ayudar gratuitamente; así, sin bulla ni algarabía, corrigiendo lo que haya que corregir, rechazando lo que no tiene razón de ser. Así, la vida alcanza su plenitud; los mejores motivos, los mejores deseos para una bella Navidad. Para tí y tu familia. Gracias y felicidades Jorge Alberto.

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  3. Resalto varios aspectos de este cuento que me conmueven:

    Empiezo por el título, nos cubre a todos, pues somos esencialmente peregrinos aunque en ocasiones no seamos conscientes de ello. La vida nos va marcando el rumbo así sea de «tumbo en tumbo». El río, gran metáfora de la existencia.

    Me gustó mucho la delicadeza con la que describes al anciano, esa primera estrofa es una imagen muy poética…»su mirada, leve brisa» genial.

    El encuentro, el ser semilla y las miradas, son también vivencias que nos pueden transformar nuestra vida como sucede en el cuento. El joven «encontró la vocación de sembrar un mirar claro»

    Bello cuento Jorge, muchas gracias.

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  4. Gracias Jorge. Me gustó el cuento. Esa imagen de la mirada, leve brisa también me llamó la atención, una mirada refrescante e inspiradora. Me gusta la rima… a veces me da la impresión que algunas palabras son demasiado rebuscadas para lograr la rima, entonces no parece como más naturales… mera impresión de quien no es literato. Me malsonó (si es que se puede decir así) la palabras güevas y pendejo, en medio de una construcción lírica tan clásica. Gracias por compartir. Bello mensaje de enseñanza de la madurez y aprendizaje de juventud. Siempre la navidad es así: aprender a ser humano cada día.
    José Roberto Arango.

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