
© Jorge Salazar Isaza
(1) - ¿Quién es aquella mujer que la llevan a empellones? - La conocen como Ester y le gustan los follones. (2) - Y la arrojan a los pies de Jesús hijo divino… - De ella la ley de Moisés dice apedrear con tino. (3) - Una pregunta me asalta: si en adulterio flagrante, si tan horrenda la falta, ¿dónde se quedó el amante? (4) - La lapidada es culpable, no cabe la menor duda, pues se muestra deseable viste ropa muy menuda. (5) A escribas y fariseos el Redentor los trasnocha, hoy se dejan de escarceos van a tratar de hacer ochas. (6) Los llama raza de víboras y sepulcros blanqueados, cual esas aves carnívoras reunidas por un finado. (7) Ya tienen la gente lista muchas piedras en arrume, tan solo esperan la chispa, llega de sangre perfume. (8) Jesús y Ester en el medio pronto caerá el alud, cualquier mirada de tedio y las piedras cual ataúd… (9) Jesús, el riesgo presiente se agacha para despiste si el ánimo va y se enciende la masa lanza el embiste. (10) En tierra signos escribe no importa su contenido, la turba así no recibe gas para su cometido. (11) Los fariseos lo azuzan no quieren que se escabulla, lo que es a Jesús lo chuzan la gente empieza la bulla. (12) Jesús se yergue calmado pues ahora él no se arredra: - Aquél que esté sin pecado tire la primera piedra. (13) Continúa su escritura sobre la arena ligera, baja la temperatura de aquella turba matrera. (14) La primera piedra manda la señal del aluvión, mas se acaba la zaranda cada quién a su razón. (15) Un gran silencio se instala si se escucha la conciencia, cuando motín se desembala: milagro de la querencia. (16) Uno por uno desfila, comenzando por los viejos, la violencia se deshila si se muestran sus espejos. (17) ¡Oh! venerables ancianos, quién los viera tan decentes, con el pasar de los años olvidan que fueron clientes. (18) El texto griego repite: “en medio” Jesús y Ester, ya no en rueda de desquite ahora abrazo del querer. (19) Describe bien el infierno: matar en nombre del cielo, no requiere el Padre eterno sacrificios de consuelo. (20) - Mujer ¿nadie te condena? - Todos se han ido Señor. - Dios aliviará tu pena, por ti canta el ruiseñor. (21) Jesús la piedra angular, desechada de arquitectos, quita ganas de matar da muestras de su intelecto. (22) Jesús libera mujeres de sociedad tan machista, las trata de humanos seres revolución a la vista. (23) Cuando Jesús resucita mujeres lo ven primero, pues la noticia suscita luz del divino lucero. (24) Que tu evangelio Señor mantenga vivo mi aliento, por tu vida y por tu amor se renueve el sentimiento. (25) Ni hombre, ni mujer o esclavos, dignidad todos y listo, por su pasión, por sus clavos, “vosotros sois uno en Cristo”. Fin Dibujo: Sabine de Coune, 2013.
7 respuestas a “La mujer adúltera (Jn 8, 1-11)”
-
Bravísimo. Excelente tema, excelente rima.
Me gustaMe gusta
-
Muy bien encontrada la rima y poético el contenido e imágenes
Me gustaMe gusta
-
Yo a la rima no me le arrimo, pero me encantan tus versos y sobre todo el tema. Que pa’machistas los paisas, aunque es un mal que a todos contamina, llegando incluso hasta Finlandia
Me gustaMe gusta
-
Muy bien, Jorge. Como canta Georges Brassens: Ne jetez la pierre à la femme adultère, je suis derrière.
Me gustaMe gusta
-
Este pasaje del Evangelio es uno de los que más me gusta porque es muy rico en contenido y en imágenes, refleja de una manera sencilla y clara la realidad de la mujer y la sabiduría de Jesús. Narrado en forma de coplas lo acercas a nuestra cultura, lo haces cercano y comprensible. Hay genialidad en las expresiones, por ejemplo: « llena de sangre perfuma », « pronto va a caer el alud », « va a inventar un pasatiempo », « baja la temperatura »…éstas le crean una atmósfera de tensión al relato y lo hacen más vivencial.
Te felicito Jorge, qué buena idea esta de hacer coplas con los pasajes del Evangelio, me parece que están muy bien logradas.Me gustaMe gusta
-
Bien Salazar. Está inscrito en nuestra especie: gran placer matar un@ indefens@ cuando alguna convenciòn nos hace creer moralmente superiores. Bien q nos recuerdes la pequeñez d tod@s
Me gustaMe gusta
-
Excelente Salazá…(así te decía en el colegio…). Tema muy recurrente en nuestro medio y en muchos países. Nunca se entiende por qué le hacen hincapié a la mujer, no hay hombres adúlteros? dominio de hombres? Hasta San Pablo lo escribió en su carta a los Colosenses: «Mujeres sed sumisas a vuestros maridos» y parece que los hombres se lo tomaron muy muy en serio… Me gusta eso de poner los textos antiguos en lenguaje propio. Felicitaciones.
Me gustaMe gusta

Replica a Luis Alberto Restrepo Cancelar la respuesta