© Jorge Salazar Isaza

Foto: © Annie Drese.
(1)
Y con el agua del baño
que no boten el bebé,
trascendencia de la fe
nos protege desde antaño
del materialista daño.
Pues la sed del absoluto
nos tiende a vestir de luto
si se confunde en rapiña,
por tener y chupar piña
con la fuerza del más bruto.
(2)
El ateísmo tiene mitos:
“El Buen Salvaje” y “El Progreso”…
Por mi parte no como eso
tan solo practico ritos
do cantan los pajaritos.
Preguntar por la violencia
propósito de la ciencia,
no juzgo ni temo ateo
cada quien va con su arreo,
me asusta la indiferencia.
(3)
Sin espacios de silencio
nos abruma el remolino
se marchita lo divino,
chito, por favor, Prudencio
que el misterio reverencio.
Yo tuve una abuela mística
costurera bien artística,
cosía para los pobres
que su dicho nunca sobre:
- No se olviden de la “mástica”.
(4)
La prueba si Dios existe
trata de fabricar yelmo:
se protegió san Anselmo
pero nos deja en despiste
cual chulo comiendo alpiste.
Aspiro a ser convertido
por un corazón herido,
la razón de la esperanza
se radica en mi labranza
de la fe, don recibido.
(5)
Santísima Trinidad,
dogma por antonomasia
bien parece una falacia
mas es la divinidad
que vive en comunidad.
Contemplar este misterio
no requiere monasterio:
la Creación gran enigma
proclamación del kerigma
como lo canta el salterio.
(6)
El diablo sabe por viejo:
la violencia disimula
su miedo también anula,
no hacemos caso al espejo
por obrar mal sin complejo.
Satán a la Biblia cita
desayuna agua bendita
no tiene ningún empacho,
mas Jesús le para el macho
pues su máscara le quita.
(7)
Esa mano de sicarios
de cadencioso hablado
mantienen en El Poblado,
se ponen escapulario
mandan la gente al osario.
“No matar” es mandamiento
que no importa ni un pimiento,
la vida cual mercancía
compraventa sin tutía,
muertos sin levantamiento.
(8)
Teología descendiente
de la doctrina a la tierra
con su sentencia no yerra,
puede mostrarse inclemente
frente al clamor de la gente.
La pastoral, al contrario,
busca en lo humano el sagrario
do Jesucristo reside,
quita todo lo que impide
resucitar de un armario.
(9)
Como ya decía Heráclito:
la violencia padre y rey
ella gobierna la grey,
funciona cual rito báquico
del cual se desprende un hálito.
La víctima en sacrificio
nos calma el mutuo suplicio,
guerra de todos contra uno
en holocausto se vuelve humo,
nace de dioses oficio.
(10)
De Yahvéh, Canto del Siervo,
muestra del chivo expiatorio
que efectúa lavatorio
de nuestras culpas acervo
por santa pasión del Verbo.
No nos llamemos a engaño
violencia de tal tamaño
viene de humana cosecha,
de la Cruz, madera gecha,
corre su sangre al rebaño.
Fin

Excelentes coplas. Alta teología escrita con cierta picaresca bastante ajustada a la Bilbia
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No sè si vos y yo evolucionamos en el mismo sentir. Solo percibo que entre fugacidad en tiempo y espacio invita a que el instante sea intenso.
Gracias por tu inspiración.
Hernando Clavijo.
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Jorge, admiro la sencillez y la poesía con la que te aproximas al misterio que llamamos Dios.
Rodolfo R. de Roux.
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Acertada urdimbre de conceptos teológicos, cotidianidad, denuncia y crítica: cada elemento aporta a un todo, la reflexión y defensa de una vida buena. Gracias Jorge, gracias Ani.
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Jorge:
El que contempla los misterios se abre a ellos y comprende su grandeza en medio de lo simple. Con estas décimas nos guías para descubrir la esencia de lo sagrado, que jamás nos llevará al engaño de las apariencias. Como bien lo afirmas, la fe nos protege de las máscaras tan absurdas como el escapulario del sicario.
Contemplación: saber ver, saber escuchar, saber orar. Gracias a ti y a Annie por sus miradas contemplativas.
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