Natividad en coplas

© Jorge Salazar Isaza

photo: femme enceinte A1, © Annie Drese.

De una estrella el nacimiento
su luz rasga las tinieblas,
nuestro vivir ceniciento
con tus brinquitos alegras.

La Navidad es inicio
de una vida inagotable,
nos consagra en el oficio
de la alegría cantable.

El gusano en mariposa
levanta vuelo de colores,
alma mía tan vanidosa
descubre nuevos amores.

Salta el gamo en la colina
brinca el delfín sobre el agua,
niña corre a la cocina
va esconderse entre tu enagua.

Nada nuevo bajo el sol
gira rueda del destino,
mas irrumpe un girasol
en pedregoso camino.

Espontaneidad sagrada
tu nacimiento celebre,
niño Jesús alborada
de humanidad en pesebre.

El divino nacimiento
“milagra” todo nacer,
se renueva el fundamento
siembra esperanza en el ser.

A pesar de la injusticia
tanto crimen inclemente,
su venida al mundo albricia
árbol de nueva simiente.

Sorprendente novedad
que protege del tirano,
misterio de Navidad
me convierte en más humano.

Mirar el niño consuela
de tanto mal arraigado,
su sonrisa prende velas
dentro del mundo apagado.

Tiembla de celos Herodes
un niño horada su reino:
“Con la Navidad me jodes
con la inocencia me peino”.

La voluntad arbitraria
rueda de eterno retorno,
la fábrica atrabiliaria
siempre requiere del horno.

Los ángeles y pastores
festejan su advenimiento,
del mundo nuevos fulgores
el más fabuloso invento.

Fragilidad salvadora,
regalo en Jesús te nombro,
tu nacimiento enamora
la capacidad de asombro.

El ajuar María teje
compás de canción de cuna,
todo niño se protege
Dios así lo quiere: ¡De una!

“Hágase en mí su Palabra”
Dios salva lleva por nombre,
futuro al humano labra
también es Hijo del Hombre.

María parto de luz
do la niñez resplandece,
el Salvador en la cruz
la dignidad nos ofrece.

Pascua brilla en Navidad
nacer triunfa de la muerte:
niños con su claridad
remueven todo lo inerte.

El presente se deshace,
el pasado permanece,
el futuro también nace
cuando la cuna se mece.

Por la Navidad feliz
la infancia nunca me olvida:
musgo, pino… la raíz
de mi madre tan querida.

Los camellos y los magos
levantan ojos al cielo,
ya llegan con sus halagos
para los niños revuelo.

Representa cualquier niño
posibilidad de inicio,
con los astros escudriño
los tiempos sin sacrificio.

Por nochebuena surge magia:
solidaridad en flor,
mucha gente se contagia
comparte de lo mejor.

Canto a la fragilidad
de los niños nacimiento,
aquel sublime momento
cuando vida es Navidad.

En el principio es el Verbo
que ilumina la creación,
de tu luz hazme tu siervo
con los seres bailo el son.


Fin